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Histeroscopia
Diagnóstica
HISTORIA
La
histeroscopia
consiste
en la
observación
del
interior
del
útero y
del
canal
cervical,
mediante
la
introducción
de una
videocámara
endoscópica
de 4 mm
de
diámetro
que
permite
la
visión
directa
a través
del
cuello
uterino,
vía
vaginal.
Para
visualizar
ambas
estructuras
anatómicas
es
necesario
distender
estas
cavidades
virtuales
con un
medio
líquido
o
gaseoso.
De esta
forma se
consigue
una
exploración
atraumática
y
practicable
de forma
rutinaria
en la
consulta.
Los
actuales
histeroscopios
son
modificaciones
de los
cistoscopios,
mediante
el
perfeccionamiento
de los
sistemas
ópticos,
la
utilización
de la
fibra
óptica,
nuevas
fuentes
de
iluminación
y el
dominio
de los
sistemas
de
distensión
uterina.
Las
dificultades
en su
evolución
y
desarrollo
han
dependido
de
factores
anatomofuncionales
y
técnicos.
La
primera
histeroscopia
se
realizó
en 1869
por
Pantaleoni.
El
instrumento
actualmente
más
extendido
es el
microcolpohisteroscopio
de Hamou,
de 1979.
Permite
el
contacto
y logra
una
visión
con
diferentes
amplificaciones.
Así
consigue
una
imagen
panorámica
sin
amplificación,
o bien
una
imagen
detallada
y
panorámica
de la
mucosa,
equivalente
al
colposcopio.
Mediante
contacto
objetiva
imágenes
microscópicas
con
profundidad
de 80 nm,
o
también
la
visión
microscópica
de
núcleos
y
citoplasmas,
pudiéndose
observar
la
arquitectura
celular
en vivo.
INDICACIONES
Como
técnica
endoscópica,
al igual
que la
laparoscopia,
aporta
dos
finalidades:
una
diagnóstica,
con la
que
podemos
percibir
la
existencia
o no de
patología
endometrial
o
cervical,
y otra
terapéutica
o
quirúrgica,
mediante
la cual
es
posible
realizar
el
tratamiento
del
problema.
La
histeroscopia
diagnóstica
es una
técnica
ambulatoria,
que
habitualmente
no
precisa
la
utilización
de
anestesia.
Las
indicaciones
para
realizarla
son
múltiples:
Sangrados
en
pacientes
menopáusicas
y
premenopáusicas,
hallazgos
ecográficos
que
sugieran
patología
endocavitaria
(miomas,
pólipos,
engrosamiento
endometrial,
cáncer),
esterilidad
e
infertilidad,
patología
de
endocérvix,
enfermedad
molar
persistente,
control
postcirugía
endoscópica,
extracción
de DIU,
etc. En
el mismo
acto se
pueden
tomar
biopsias.
Una de
las
principales
ventajas
de esta
técnica
es que
apenas
presenta
contraindicaciones.
La
insuflación
y
distensión
uterina
a las
presiones
recomendadas
carecen
de
efectos
nocivos.
La
histeroscopia
quirúrgica
abarca
varias
indicaciones:
tratamiento
de
tabiques
y
adherencias
uterinas,
extracción
de
pólipos
y miomas
endometriales,
destrucción
de la
mucosa
endometrial,
etc. El
establecimiento
de la
indicación
no sólo
se
realiza
a través
de la
consideración
de la
patología
existente
de forma
exclusiva,
sino
dentro
de un
contexto
más
amplio
de
factores
que
hacen a
la
paciente
candidata
a este
tipo de
procedimiento
quirúrgico.
Es una
técnica
que
precisa
realizarse
en
quirófano
y con la
utilización
de
anestesia
regional
o
general.
El
postoperatorio
es
excelente,
puesto
que no
es
preciso
realizar
la
apertura
del
abdomen,
por lo
que se
reduce
notablemente
la
morbimortalidad
del
tratamiento.
El alta
se
otorga
en las
primeras
24
horas.
La
facilidad
aparente
de estas
nuevas
técnicas
endoscópicas,
como la
microhisteroscopia,
hace que
sea
necesario
un
estricto
aprendizaje
y
conocimiento
del
método,
con el
objeto
de
evitar
complicaciones
y
disminuir
así la
morbilidad
que
todas
estas
maniobras
pueden
provocar. |